
Con Rulo festejamos y saludamos la creación del Ministerio de Seguridad y fundamentalmente el nombramiento de Nilda Garre al frente. Este blog podría cerrar hoy, probablemente se esté cumplido nuestro objetivo principal: que el gobierno nacional y popular de Néstor y Cristina gobierne la seguridad, es decir que gobierne a las fuerzas de seguridad, que tenga estadísticas propias y sanas, que tenga líneas de acción y difusión sobre el tema impulsando una seguridad democrática y una política de derechos humanos para las seguridad (conceptos que van de la mano: la seguridad se consigue con derechos humanos y no hay derechos humanos si no se analizan las causas y consecuencias de la inseguridad).
Pero este blog no va a cerrar, Rulo, obvio. Vamos a acompañar a Nilda. Vamos a militarla. Estamos ante una oportunidad histórica. Lo que pedimos, escribimos, debatimos, se puede hacer ahora y creo que no había mensaje más claro que designar a Nilda para todo esto. Ya están trabajando en la agenda, confiamos en esa agenda. Vamos a discutirla también, por supuesto, cuando lo consideremos necesario, desde este humilde y pequeñísimo espacio.
Estamos en condiciones de salir del default argentino, Rulo. El kirchernismo tiene pocas deudas con la democracia y los derechos humanos. Esta, para nosotros, es la más grande. Y la deuda se paga con decisión política, planes serios, funcionarios comprometidos, estructura, guita y con la estrategia necesaria para no caer en puro voluntarismo. Nilda y su equipo pueden hacer todo eso.
La valla que está hace años en la mitad de la Plaza de Mayo hoy se sacó para festejar el día de los derechos humanos y la democracia. León canta pegado a la puerta, la gente está cerca, amontonada, canta y baila. Las vallas están en el patio de alguna comisaría de la Ciudad, donde seguramente están viendo otro canal, escuchando otra música, hablando en otro lenguaje.
El desafío más grande y más difícil en Argentina es que los integrantes de las fuerzas de seguridad hablen el mismo idioma que el resto de la población. Eso lleva años, pero podemos empezar ahora. A los policías hay que incluirlos alguna vez en el proyecto, que se sientan parte, como los jubilados, los trabajadores, los estudiantes, los científicos. Primero hay que considerarlos trabajadores y otorgarle derechos laborales: salarios dignos, horarios limitados, etc.
Hay que cambiarles la croqueta, obvio, pero hay que soñar con eso, que se saquen la idea del combate, los estigmas, que persigan el delito y no “desvíos morales”, que cuiden a los jóvenes y no que los castiguen, que defiendan a los que menos tienen. Que hagan prevención. Inteligencia democrática. Que investiguen. Y que con conducción de política criminal persigan a los que realmente cometen los delitos que afectan la paz interior, la defensa común, el bienestar general y los beneficios de la libertad.
2 comentarios:
De lo mejorcito que leí en la blogosfera muchachos. Sobre todo resalto el anteúltimo párrafo: hacer sentir a los policías parte de la comunidad y correrlos de ese rol de "represores-ortivas-matachorros" es ganar la mitad del partido.
Algo parecido es lo que debería hacerse con las FFAA: hacerles notar que son una herramienta fundamental en una nación moderna y que si reniegan de su nefasta historia reciente pueden ser parte de una institución prestigiosa y útil al país, con referentes que van desde San Martín a Mosconi.
Saludos,
Muchas gracias Javier por los elogios!!
Esperemos que se avance en esa linea. Las expectativas están!
Abrazo!
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