En esto estamos...

Parar la pelota. Pensar. Otear el horizonte. Levantar la cabeza en la mitad de la cancha y dejar de correr por los laterales mirando al suelo. Hay formas de trabajar la seguridad. Pero lleva tiempo. Planes. No hay respuestas en la urgencia. Este no es un blog urgente. Hay que abrir los ojos. Mirar al otro. Sentirlo. Traerlo. Acá vamos a tratar de reflexionar, de jugar corto para llegar lejos. Vamos a discutir la inseguridad y analizar las políticas de seguridad. Hoy, en general, no hay verdades ni mentiras: hay apuro hueco y complicidades. No nos bancamos el discurso dominante sobre la inseguridad y somos críticos de las cortas respuestas progresistas. Vamos por más. Vamos al hueso. A donde duele. A veces duele sentir y muchas otras, pensar. Somos Criminal Mambo. Un blog sobre seguridad ciudadana del campo nacional y popular.

domingo, 20 de febrero de 2011

Aproximaciones



Lupus, espero te encuentres bien. Yo creo que el séptimo fernet de ayer estuvo de más. Detalles al margen, quería compartirte esta nota de hoy en Página/12. La Ministra Garré hace algunas aproximaciones muy interesantes con respecto a futuros cambios en la Policía Federal.

Nosotros desde aquí siempre bregamos por este tipo de definiciones: Cuál es el modelo de seguridad que se quiere y por tanto, establecer que tipo de fuerzas de seguridad necesitamos. Sobre lo primero creo que existen ciertos esbozos y definiciones concretas en el marco de la seguridad democrática, no es un modelo acabado y perfectamente desarrollado pero va en esa línea. Una primera pista nos la da la conformación del gabinete del ministerio tanto por los nombres propios de los funcionarios como por las misiones y funciones de cada secretaría en particular. Nuevas pistas asoman en las líneas de acción que toma el ministerio, el protagonismo político y no policial en los asuntos de la seguridad y en el lenguaje que emplea la ministra cuando le toca hablar en público.

Bajo este incipiente desarrollo de seguridad democrática y mayor presencia de la política en las decisiones sobre seguridad, Garré comienza a construir -a la par- el modelo de fuerza de seguridad que se quiere tener para un nuevo paradigma. El desafío es muy interesante. En un año electoral es entendible que no sea buena idea ir con el bisturí a fondo pero sí hacer pequeños pero importantes retoques en áreas sensibles. Y estas son:

- Articulación con la Policía Metropolitana. No sólo la distribución clara de las competencias es importante. El gesto de que los consensos se hacen a través de autoridades políticas legitima mucho más el rumbo que se desea imprimir a la gestión. La política decide, las fuerzas acatan. Mensaje para que los polis: vayan sabiendo quien manda.

- Pasaportes y Cédulas. Hace años que era una aberración que la Policía Federal continuase ocupándose de la confección de documentos. Inverosímil hoy día. Caja de financiamiento, relaciones políticas (léase favores), base de datos súper actualizada de personas que no han cometido ilícito alguno, policías desarrollando tareas administrativas, etc.

- Funciones administrativas. Ordenar la situación de personal dentro de la Policía Federal. Terminar con la superposición de funciones y con policías que hacen trabajo administrativo. Poli a la calle.

- Reforzar la presencia del Estado en la calle y participación ciudadana. Esta idea se desarrolló poco en la nota pero es súper interesante. Si bien parece entenderse que Garré habla de la policía en la calle como representación estatal, la diferencia en el empleo de las palabras es sustancial y fundamental. Justamente lo que se necesita en materia de seguridad es que el Estado (en sus múltiples agencias) asuma una presencia más decidida en las calles. Algo de eso se esta viendo con los Centros de Acceso a la Justicia, los relevamientos de la AUH, las jornadas de pintura en las escuelas y otras actividades que desarrolla el gobierno y también la militancia del proyecto que encabeza Cristina.

Si a esta presencia del Estado le sumamos la participación vecinal y un diagnóstico más ajustado a través del mapa del delito podemos estar seguros de que se esta avanzando no sólo en la dirección correcta sino también en la posibilidad certera de mejorar los índices de seguridad mucho más temprano de lo esperado.

- Reformas de los Institutos. Buenísimo. Es preciso mejorar todos los ámbitos de formación profesional de las fuerzas de seguridad pero que estén orientados a tener mejores policías. No personas comunes estudiando en un instituto policial ni policías estudiando para dedicarse a otra cosa. Mejorar sensiblemente la formación de y para los policías.

En síntesis Lupus amigo. La nota es corta pero intensa. Muchas y buenas ideas asoman por el nuevo ministerio. Aproximaciones al cambio. Estamos contentos.

 Abrazo de gol,