En esto estamos...

Parar la pelota. Pensar. Otear el horizonte. Levantar la cabeza en la mitad de la cancha y dejar de correr por los laterales mirando al suelo. Hay formas de trabajar la seguridad. Pero lleva tiempo. Planes. No hay respuestas en la urgencia. Este no es un blog urgente. Hay que abrir los ojos. Mirar al otro. Sentirlo. Traerlo. Acá vamos a tratar de reflexionar, de jugar corto para llegar lejos. Vamos a discutir la inseguridad y analizar las políticas de seguridad. Hoy, en general, no hay verdades ni mentiras: hay apuro hueco y complicidades. No nos bancamos el discurso dominante sobre la inseguridad y somos críticos de las cortas respuestas progresistas. Vamos por más. Vamos al hueso. A donde duele. A veces duele sentir y muchas otras, pensar. Somos Criminal Mambo. Un blog sobre seguridad ciudadana del campo nacional y popular.

domingo, 9 de enero de 2011

Barreda, la cárcel y la seguridad

Rulo, hoy con mi hermano publicamos una nota en Miradas al Sur sobre el caso Barreda. Lo que pasa en la vida de este hombre rebota en las vísceras de muchos argentinos y pone en evidencia las contradicciones respecto de la justicia y la seguridad. Barreda, si querés, es un caso periodístico pero lo que importa y está en juego es una política penitenciaria y las preguntas de siempre: ¿Para qué está la cárcel? ¿Cuáles son sus fines? La Constitución dice que las cárceles son para seguridad y no para castigo. He aquí, quizás, una de las cuestiones en las que se debería profundizar. ¿Qué decide un Estado cuando libera a Barreda? Más allá de las complejas tramas jurídicas, interesantísimas por cierto y que Gustavo Arballo desarma con lucidez, es importante preguntarse por qué Barreda tiene que estar preso y por qué no. ¿Son suficientes 16 años de cárcel por matar cuatro personas? ¿Es poco? ¿Para qué sirve la cadena perpetua? Sobre esto hay escritos millones de libros y se estudia, debate y analiza hace más de tres siglos. No me gustan las preguntas para escribir un texto. Pero quizás acá, habiendo tanto escrito, hay que formular bien las preguntas. ¿Cuánto nos duele un preso? ¿La diferencia está en el tipo de delito o en la persona que lo comete? Es mentira que el derecho es lógica aplicada. Está probado que el encarcelamiento no reduce la violencia sino que la reproduce. Y la inseguridad no se resuelve con cárceles. ¿Difícil no?