En esto estamos...

Parar la pelota. Pensar. Otear el horizonte. Levantar la cabeza en la mitad de la cancha y dejar de correr por los laterales mirando al suelo. Hay formas de trabajar la seguridad. Pero lleva tiempo. Planes. No hay respuestas en la urgencia. Este no es un blog urgente. Hay que abrir los ojos. Mirar al otro. Sentirlo. Traerlo. Acá vamos a tratar de reflexionar, de jugar corto para llegar lejos. Vamos a discutir la inseguridad y analizar las políticas de seguridad. Hoy, en general, no hay verdades ni mentiras: hay apuro hueco y complicidades. No nos bancamos el discurso dominante sobre la inseguridad y somos críticos de las cortas respuestas progresistas. Vamos por más. Vamos al hueso. A donde duele. A veces duele sentir y muchas otras, pensar. Somos Criminal Mambo. Un blog sobre seguridad ciudadana del campo nacional y popular.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Pena

Me quedé pensando en lo anterior Lupus, amigo.

Esta psicosis colectiva de la “inseguridad” nos lleva como sociedad a encerrarnos, a poner rejas, a la paranoia de vidrios del auto levantados, al miedo al otro, a la contratación de seguros para cualquier cosa, a los guardias en el hall del edificio, etc. 

Ahora, teniendo en cuenta la cantidad de muertos en accidentes de tránsito ¿Por qué no vemos esa misma psicosis en cada esquina? ¿Nadie le dice al colectivero que vaya más lento? ¿Todos atan a los pibes en el auto? ¿Nadie se horroriza cuando quien conduce viaja a exceso de velocidad configurandose en un potencial asesino? Los carritos de bebé en la calzada, cruzar por mitad de cuadra, pasar semáforo en rojo, etc, etc, etc.


Que difícil es hacerse cargo, no? En cada uno de nosotros esta la chance de reducir la mayor cantidad de homicidios que se produce en el país, el tránsito. Depende de acciones concretas. Sin embargo nos hacemos los distraídos y preferimos creer que nos van a matar en un choreo y no cruzando la calle. Una pena.